 PLAZA MITRE
Una multitud de feligreses en la misa y procesión del Corpus Christi
En la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi), el obispo de Goya monseñor Ricardo Oscar Faifer presidio este sábado una Misa concelebrada en el centro de la plaza Mitre de Goya. La celebración reunió a una verdadera multitud de feligreses de todas las parroquias de la ciudad quienes asistieron junto a sus respectivos sacerdotes.
Luego se realizo una procesion con el Santisimo Sacramento por las calles centricas de la ciudad.-
Posteriormente presidió la procesión eucarística que, recorrio las calles céntricas de la ciudad. En el transcurso de la Misa el obispo pronunció una homilía centrada en el culto eucarístico y su sacralidad, resaltando la importancia de la adoracion eucaristica.
“Quiero hacer una reflexión sobre el valor de la adoración del Santísimo Sacramento. Es la experiencia que también esta tarde viviremos tras la Misa, antes de la procesión, durante su desarrollo y al término” comenzó diciendo el obispo y recordó el mensaje pronunciado recientemente por Benedicto XVI con motivo de esta solemnidad.
Remarco que: “La adoración, como acto de fe y de oración dirigido al Señor Jesús, realmente presente en el Sacramento del altar. Jesús esta presente no solo en el único momento de la Santa Misa, sino también todo el resto del tiempo y del espacio existenciales. La presencia constante de Jesús en medio de nosotros y con nosotros, una presencia concreta, cercana, entre nuestras casas, como “Corazón latiente” de la ciudad, del país, del territorio con sus diversas expresiones y actividades. El Sacramento de la Caridad de Cristo debe permear toda la vida cotidiana”
Dijo que “La adoración es la expresión de la reacción del hombre impresionado por la proximidad de Dios: conciencia de su insignificancia de su pecado, veneración agradecida, homenaje jubiloso de todo su ser. Reconocimiento de la presencia y de la acción de Dios, de su gloria y de su santidad. Reconocimiento de la soberanía del Señor sobre su creación y el homenaje de la creatura conmovida”.
“La adoración es la prosternación del hombre, que se reconoce creatura ante su creador tres veces santo” reflexiono monseñor Faifer.-
Lunes, 11 de junio de 2012
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