 SOCIEDAD Y COMERCIO
Solicitan al HCD regulación de Grandes Superficies Comerciales
La Asociación de Comercio, Industria y Producción de Goya ha solicitado mediante nota presentada en el día de la fecha al Honorable Concejo Deliberante el tratamiento sobre la regulación de instalación y funcionamiento de Grandes Superficies Comerciales en nuestra ciudad, ya que la misma no cuenta con normas que fijen condiciones para su establecimiento.
Motiva este pedido la importancia de los efectos socio- económicos que se están produciendo en nuestra ciudad a raíz de la instalación de tres sucursales de este tipo de establecimientos en los últimos meses, y con la posibilidad de instalarse otros más.
A CONTNUACION; Evaluación de la situación actual del hipermercadismo en la realidad económica de la Provincia de Corrientes.
Evaluación de la situación actual del hipermercadismo en la realidad económica de la Provincia de Corrientes Con vistas a una eventual mejora, defensa y puesta en valor de las actividades comerciales, industriales y agropecuarias en la Ciudad de Goya INTRODUCCIÓN Conlleva una indebida simplificación suponer que la cuestión a debatir son los hipermercados. Tampoco se trata de instalar caprichosas antinomias, que orillan la discriminación, entre pequeños y grandes, nacionales y extranjeros, consumidores y empresarios, empleados y empleadores, libertad de comercio contra las prohibiciones. Tan falso como creer que sólo están en juego intereses sectoriales o corporativos. Lo medular a considerar es el desarrollo armónico de nuestra provincia y sus ciudades. O el Estado regula la actividad económica de modo tal de favorecer un genuino desarrollo sustentable, a escala humana, inspirado en la justicia social, en el que los capitales y las inversiones sirvan al trabajo, a las personas y a la comunidad. O, por el contrario, deserta de sus responsabilidades para con el bien común, dejando que impere el más crudo e inhumano darwinismo, en el que el fuerte se hace cada vez más fuerte, alcanzando posiciones dominantes, monopólicas u oligopólicas, que le permiten el manejo a su antojo de los principales resortes del poder social.
No se trata tampoco de prohibir. Todo pasa porque, a través de nuestros representantes legítimamente elegidos, seamos capaces de darnos a nosotros mismos, y para todo aquel que pretenda invertir en nuestra tierra, reglas de juego claras que regulen nuestra vida económica imponiendo los requisitos que cada cual debe cumplir, como lo han hecho los principales países del mundo, en procura de un desarrollo para todos, con justicia y equidad.
A nadie, en su sano juicio, se le podría ocurrir acusar por violación a la libertad de tránsito a una comuna que impida circular por las calles del microcentro a los vehículos de gran porte, o que diagrame una vía especial para el tránsito pesado. Tan irracional como asociar a un ataque a la libertad de comercio la lógica imposición de condiciones para el asentamiento de las grandes superficies y cadenas comerciales.
Los Ministerios de la Producción Nacionales y provinciales coordinan a través de las diferentes secretarias una diversidad de programas y planes de fortalecimiento para PYMES. Estas acciones son bienvenidas, son indicios claros de que el estado alienta un desarrollo basado en un rico entramado de pequeñas y medianas empresas, que en la experiencia nacional y mundial han demostrado ser las mayores generadoras de fuentes de empleo estable.
Pero tan loables iniciativas no alcanzarán, si a esas mismas empresas a las que ayudamos a gestionar, las arrojamos indefensas a una competencia desigual con pulpos mil veces más poderosos que ellas. PEDIDO URGENTE DE REGLAMENTACIÓN LOCAL Y PROVINCIAL La provincia de Corrientes NO cuenta con una ley que fije condiciones para la instalación de grandes superficies comerciales. Semejante vacío legal no es inocuo e inofensivo. Sus consecuencias son obvias y graves: favorece a los más grandes, que no encuentran el contrapeso de un Estado que les ponga límites y condiciones acordes con el bien común, a la par que perjudica a los pequeños, a quienes deja indefensos, librados a su suerte, que en muchos casos no es otra que su desaparición. Podría decirse que el vacío normativo a hecho de Corrientes “tierra de nadie”, usando una expresión vulgar. Pero no sería una descripción ajustada a la realidad. Por el contrario. Sin normativa adecuada, Goya va camino a ser “tierra de unos pocos”, triste destino para nuestra hermosa ciudad. Es por ello pedimos que esta lamentable carencia de legislación termine de una vez por todas. Que con urgencia se reglamente y rija plenamente. Quienes pudiendo reglamentarla no lo hacen, se convierten, aunque sin intención, en cómplices de los directos beneficiarios del actual estado de las cosas, que no son otros que los grandes grupos económicos. Notoria e inocultable contradicción con los discursos públicos en los que abundan referencias a la distribución del ingreso.
Viernes, 1 de junio de 2012
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