 RED INFANCIA ROBADA
Para reflexionar: "no mas violencia contra las mujeres"
LA RED INFANCIA ROBADA, frente a hechos de violencia que se van repitiendo en lo cotidiano como modos de comunicación en las familias pretende a través de los medios de comunicación SENSIBILIZAR A LA COMUNIDAD a que se tenga en cuenta que la Violencia en la pareja no es un problema de a dos, un asunto privado, la violencia de género da lugar a muchos otros tipos de violencia que se visibilizan en la Comunidad.
Conmocionó a la opinión pública, la muerte de Liliana, una madre de tan solo 31 años, decide partir, cansada, desvastada, desgastada, y en un proceso de vulnerabilidad permanente, sometida a los aprendizajes de comunicación violenta.
Este hecho debe suponer un punto de inflexión en la conciencia de la sociedad ante los malos tratos conyugales muestran de forma cotidiana el sufrimiento de mujeres con nombres y apellidos en todos los rincones de la geografía argentina, Goya no está exenta todo lo contrario la perdida de la vida de esta madre joven que deja tres niños pequeños en situación de riesgo nos moviliza para proponer una Reflexión social:
Los malos tratos a la mujer en la pareja y en general la violencia contra las mujeres, es un fenómeno que se ha dado y se da en todas las culturas humanas. Sin embargo sigue siendo un fenómeno invisible, y sobre todo, minimizado.
Es el producto de la desigualdad profunda, mantenida y reforzada a través de los siglos entre hombres y mujeres. Es por lo tanto un fenómeno con arraigadas raíces culturales que dan lugar a una estructura social basada en el sexismo, en el poder otorgado a los varones y a lo masculino y en la desvalorización y sumisión de las mujeres y lo femenino. Las diferentes conductas que se aprenden como apropiadas para las mujeres y los hombres en una determinada sociedad y momento histórico, no se cuestionan y se consideran ciertas y biológicamente naturales, siendo en realidad sólo la reproducción de unos estereotipos sociales.
Tener conciencia de lo que es la Violencia, reconocer los episodios que distorsionan las comunicaciones saludables en la familia es la PREMISA para salir de las situaciones complejas de Victimización.
La Violencia es el abuso hacia una persona con la intencionalidad de causar daño físico, emocional psicológico, constituyéndose en un modo naturalizado de comunicación, desde un empujón intencionado, una bofetada, el homicidio y el suicidio, que ponen en riesgo la salud y la vida de las personas agredidas en los casos más extremos, provoca miedo intenso y sentimientos de humillación, que van destruyendo la autoestima de las personas.
Pero no termina ni empieza aquí, siempre viene previamente con insultos como ("eres una puta"), los desprecios ("no vales para nada"), las humillaciones y chanzas ("¿Quién te va a querer con esa cara?”). Todo ello es Violencia psicológica que muchas veces esta NATURALIZADA EN LA SOCIEDAD, dentro de estos malos tratos también se encuentra el ignorar a una persona (no hablar a alguien o hacer como si no existiera) y también la amenaza de agresión física ("como no me hagas caso, te parto la cara"). El maltrato psicológico continuado, al igual que el físico, provoca sentimientos de humillación, que van destruyendo la autoestima de las personas.
Las agresiones en la pareja suelen iniciarse, generalmente ya, en el noviazgo o al inicio de la convivencia, a través de comportamientos abusivos y no respetuosos, como intentar controlar con quién se relaciona ella, criticar su forma de vestir, compararla con otras mujeres, explosiones de celos, o presiones para mantener relaciones sexuales, prometer cambios que nunca cumple... Todas estas conductas abusivas se hacen cada vez más frecuentes y extremas.
El maltrato continuado va mermando su capacidad de poner límite, a la vez que pierde su autovaloración, aceptando que merece ser maltratada.
Una de las razones principales por la que habitualmente la violencia se mantiene es porque sucede de una forma cíclica. Suele manifestarse a lo largo de tres fases, que se han denominado: fase de tensión, fase de agresión y fase de conciliación o de arrepentimiento, también llamada de "luna de miel".
En la fase de tensión comienzan los insultos y demostraciones de violencia. El agresor expresa su hostilidad pero no de forma extrema. La mujer responde intentando calmarlo o evitando hacer aquello que a él le pueda molestar, creyendo erróneamente, que puede controlarlo. Pero la tensión seguirá aumentando, y se producirán agresiones en forma de abusos físicos, psíquicos y/o sexuales, en la fase de agresión. La descarga de agresividad alivia la tensión del hombre. Puede que la mujer intente tranquilizar al maltratador, siendo amable y servicial o teniendo relaciones sexuales o, en otras ocasiones, amenazar con abandonarle. La siguiente fase sería la de "luna de miel" en la que el maltratador muestra arrepentimiento, pide perdón y promete que no volverá a ocurrir. Esta fase es esencial para entender por qué la mujer tiene la creencia de que la violencia es sólo algo pasajero y que su pareja la quiere y en el fondo no pretende hacerle daño.
Sin embargo, cada día los momentos de tensión y agresión son más frecuentes y el agresor se arrepiente cada vez menos. A medida que pasa el tiempo, a la mujer le será más fácil reconocerle como agresor y darse cuenta de que tiene que afrontar el problema. Sin embargo, la ausencia de recursos económicos propios, la falta de apoyo, el aislamiento en el que se vive, la falta de seguridad en si misma, y la gran necesidad de afecto y valoración que en muchos momentos sienten las mujeres, están determinando que se prolonguen estas situaciones.
Y para recordar que la VIOLENCIA SE APRENDE Y POR ELLO ES IMPORTANTE RECONOCERLA Y COMENZAR A DESAPRENDERLA.
RED INFANCIA ROBADA
Jueves, 12 de abril de 2012
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