 ESQUINA
Detuvieron al cura acusado de abuso
El cura Domingo Jesús Pacheco fue alojado en la Comisaría local. Sus familiares que lo acompañaron manifestaron que se cometió una injusticia. Sus abogados dijeron que no existen pruebas contundentes para sostener la imputación. Se aguarda el fallo del tribunal eclesiástico.
El Sacerdote Domingo Jesús Pacheco, de la localidad de Esquina acusado por supuesto abuso con acceso carnal agravado se abstuvo a declarar en el Juzgado de Instrucción y fue alojado en la comisaría local a disposición de la Justicia. Sus familiares se manifestaron frente al edificio y en declaraciones a los medios dijeron que se cometió una injusticia. El hermano de la víctima dijo que el joven que decidió denunciar el caso está viviendo una pesadilla.
Ayer alrededor de las 11.30 el cura ingresó al Juzgado ubicado por calle San Martín 778. En presencia del juez de Instrucción, Gus-tavo Vallejos fue informado del delito que se lo acusa y las pruebas que existen en su contra. Luego se le preguntó si iba a declarar y el imputado dijo que no, aconsejado por sus abogados defensores que son los doctores Flavia Cáceres y Javier Papaleo. Tras la diligencia, pasadas las 13, Pacheco fue subido a una camioneta y trasladado a la comisaría ubicada en la intersección de las calles Schweizer y Belgrano de esa ciudad. Fue alojado en una celda alejada de los de-más presos.
“Nuestro cliente tenía ansiedad de presentarse a declarar. Sabía que podía quedar detenido pero aun así quiso ponerse a disposición de la Justicia. No hay pruebas contundentes que permitan sostener la imputación. Una vez que culmine el secreto de sumario en la causa, analizaremos los pasos a seguir. Queremos estudiar bien el expediente”, explicó a El Litoral la abogada Cáceres.
“Si bien no declaró, Pacheco niega rotundamente la acusación, incluso nos dijo que él sabía que corría riesgo en su profesión por trabajar con adolescentes. Está tranquilo pese a todo”, manifestó la letrada.
El hermano del chico que denunció ser violado por el cura también realizó declaraciones a la prensa y dijo que con la detención “parece que va camino a esclarecerse el hecho”.
“Hay días enteros que no se duerme, mi hermano llora todo el momento. La tenemos a mi mamá con cáncer. La detención del cura tranquiliza un poco” expresó.
“Esto es un calvario pero tranquiliza en parte la detención del cura. Vamos a salir adelante. Hay que creer en Dios y dejar que él saque esto adelante”, enfatizó.
Al conocerse la noticia de que el sacerdote quedó detenido, su madre y hermana que esperaban frente al edificio del juzgado, sólo manifestaron que se estaba cometiendo una injusticia. En la jornada también brindaron testimonio otros testigos. Se trata de dos mujeres que colaboraban en la parroquia Santa Rita de Casia. Su relato se centró en el tipo de relación que tenían la supuesta víctima y el sacerdote.
Habló el obispo En el marco de la causa también se inició una investigación que es encabezada por el Tribunal eclesiástico denominado Santísima Cruz que funciona en Corrientes desde hace un año. El obispo Monseñor Ricardo Faifer habló del caso en declaraciones a un medio televisivo de Esquina.
“El padre Domingo Pachecho llegó a Esquina porque él le pidió al padre Ramón Espinoza que lo recibiera en la parroquia de Santa Rita, cosa que hizo muy generosamente el padre Ramón y trabajó allí como sacerdote huésped hasta noviembre de 2008. Por insistencia del padre Domingo Pacheco que nos pedía que le tuviésemos confianza que quería tener autonomía se le concedió y accedimos a que trabajara en la parroquia San Antonio, allí fue nombrado vicario parroquial de Santa Rita a cargo de San Antonio”.
“Todo comienza con una denuncia de la familia realizada el lunes 19 de septiembre pasado, frente a un hecho así, los obispos tenemos normativas muy taxativas, claras y severas para tratar estos casos, sin abrir juicio definitivo sobre el fondo de la cuestión”.
“Yo advertí a la familia que ellos tenían todo el derecho de hacer la denuncia en la Justicia, cosa que hicieron el jueves 22, pero in-mediatamente debí proceder como obispo, e inicie la investigación previa dentro de la justicia eclesiástica”, explicó el obispo.
“Existe un tribunal de primera instancia en la justicia eclesiástica con sede en Corrientes capital. El tribunal se llama de la Santísima Cruz. Está reconocido por la santa sede y tiene sus jueces y fiscales como corresponde”. “Yo inicie la investigación previa con un decreto y nombré el investigador o actuario y el notario que tienen que ser sacerdotes. Ellos tienen total libertad para convocar a quien fuere para declarar, sean sacerdotes o laicos”.
“Por cautela se produjo el traslado del sacerdote Pacheco. A partir de allí se realizó la suspensión del ministerio por cautela. La iglesia en estos casos es sumamente respetuosa y severa. Nosotros no buscamos tapar nada porque el evangelio dice que la verdad nos hace libre y yo le creo a la palabra de Jesús, aunque muchas veces la verdad nos desgarre, es preferible eso”, finalizó monseñor Faifer.
Jueves, 20 de octubre de 2011
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