 A POCO MAS DE UN AÑO
Caso Rodríguez Videla: hermana de la victima pidió la elevación a juicio de la causa
Rodríguez Videla fue encontrado muerto el 5 de agosto de 2010 en la ciudad de Goya. Su cuerpo había sido descuartizado por Carlos Lerena, a quien debía cobrarle una deuda producto de una transacción de hacienda. A poco más de un año del alevoso crimen, la hermana de la víctima pidió que la causa sea elevada a juicio ya que, a su entender, “está estancada”.
Charo Paiz Videla dijo que “se ha cumplido un año de asesinato de mi hermano y veo que todavía no salió el juicio”. A su entender, está todo listo, las pericias ya están listas”. Por ello se preguntó “¿qué es lo que está pasando?, no sé”.
Asimismo anticipó que “si este año no hay juicio oral, en pocos meses voy a pedir una entrevista al Superior Tribunal de Justicia de Corrientes para preguntar qué es lo que pasa, por qué no hay que dar más vueltas”.
La mujer aseveró que “este hombre (por Lerena) es un peligro para la sociedad. Las pericias psíquicas ya están hechas y se determinó que lo hizo bien en sus cabales. Un asesino como éste no debe estar en una comisaría sino en una cárcel”.
La mujer afirmó, con cierto enfado, que “la causa está estancada y ya se siguieron todas las instancias necesarias, los tiempos se cumplieron y las pruebas son contundentes e irrefutables y gravísimas contra el criminal Carlos Lerena, quien aún sigue como un simple detenido en la comisaría Primera”.
Para finalizar aseguró que “no hay motivos para dilatar más (el proceso) y cuando este asesino esté donde debe estar, podremos comenzar a recordar a nuestro hermano y padre, sólo como alguien que perdimos, pero que puede descansar en paz”.
El caso
Carlos Lerena quedó oficialmente detenido el 4 de agosto luego que la Policía hallara el cuerpo descuartizado y separado en varias bolsas de consorcio de Horacio Rodríguez Videla, denunciado como desaparecido por su familia el día anterior. Rodríguez Videla había llegado a Goya para cobrarle $160.000 que Lerena le debía a la firma consignataria para la que trabajaba el primero, desde hacía un tiempo.
El carnicero goyano pagó su deuda pero antes de que Videla se retirara de la casa de Agustín P. Justo al 300, en el centro de aquella ciudad, Lerena se arrepintió y asesinó a palazos y puñaladas al cobrador, para luego despedazar su cuerpo. Increíblemente horas más tarde, casi de madrugada, se reunió con la familia de la víctima, que ya lo buscaban desesperadamente, para decirles que no sabía nada de él y que ya le había pagado el dinero que le debía. Incluso bebieron café en las afueras de Goya. Más tarde se quebraría y confesaría su horrible crimen.
Viernes, 2 de septiembre de 2011
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