BARRIO ESPERANZAS DE GOYA
Adicto al poxi-ran roba y amenaza a vecinos
Un menor que según vecinos es adicto a “la bolsa” (poxi-ran), hace estragos en el barrio Esperanzas en zona este de Goya, perpetra ilícitos ingresando a viviendas por el fondo y hasta se lleva las bicicletas estacionadas frente a casa de sus vecinos. Uno de ellos contó a cronista de TNGOYA, “me robo desde zapatillas, hasta camperas, cuando le pedí me devuelva una prenda, me amenazó, te voy a seguir robando y si seguís jodiendo te voy a matar”, “hable con los padres, pero ni ellos saben cómo manejar la situación”, fue el crudo relato.
Una vecina que vive a escasos metros de la vivienda del menor L. cansada que nadie se ocupa de la problemática, decidió hablar con cronistas de este medio y contar el calvario que viven en la zona del barrio Esperanzas, todos los vecinos debemos cuidarnos de él, no tiene límites, cada vez es más violenta la situación, manifestó.
Consultada si trato de hablar con la familia del menor, relató la madre “ya no sabe qué hacer, ante esto, me pidió ayuda inclusive, dijo que haga lo posible porque ella no puede pararlo. Ojala se lo puede llevar a un lugar de tratamiento y rehabilitación necesita urgente ayuda mi hijo, pero ante nosotros perdió todo tipo de respeto y hasta atemoriza”
Contando parte de este relato ante el programa HECHOS GOYA, emitido por Radio TNGoya, comenzó a llegar mensajes a la radio afirmando el testimonio de la vecina, y otros contaron otras malas vivencias que padece el barrio, no solo con este caso, sino también por otras situaciones, donde la prevención policial no existe, incluso llegaron a cuestionar que cuando van a la comisaria personal de guardia les dicen, Es cierto del robo? No será que se roban entre ustedes nomas?
Se realizó una denuncia ante comisaría 5ta. sobre el menor, el oficial le manifestó que iban a citar a los progenitores para ver qué pasos seguir, no pueden detenerlo es menor de edad, va estar un rato y sale de vuelta, alegaron.
El poxi-ran o “la bolsa” se la conoce como la droga de los pobres, es el primer escalón adictivo para los niños y hasta jóvenes, el pegamento desprende vapores y gases que al inhalarse generan reacciones psicoactivas y su uso crónico produce daños neuronales irreversibles.
Sábado, 16 de julio de 2016
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