VEINTE AÑOS NO ES NADA
Re elección indefinida para Corrientes: Colombi, Mestre y Aguad, unidos por la prórroga de mandatos
Agosto de 2001. Corría el segundo año de la intervención federal a Corrientes y gobernaba “El Milico” Oscar Aguad sosteniendo su gestión con CECACOR devaluados, cuando el entonces diputado nacional Ricardo Colombi presentó el pedido de prórroga de los mandatos de los interventores.
Quince años después, otra prórroga le saca el sueño al gobernador mercedeño. Ahora insufla en sectores políticos propios y ajenos la prórroga de dos años de su gestión, ya sea unificando los cuatro que llevará cumplidos elevándolos a seis, ya sea buscando una reelección por dos más. De hecho, busca seguir hasta el 2019.
En el 2001 su proyecto fue rechazado de plano, a pesar de la férrea defensa del entonces Ministro del Interior Ramón Mestre y de su heredero en Corrientes Oscar Aguad. Rechazado que fue el planteo, inmediatamente corrió el Plan “B”. Colombi fue elegido a dedo como candidato a gobernador del radicalismo, y la Intervención Federal y el gobierno de Fernando de la Rúa, (el mismo del helicóptero y la represión sangrienta de ese fin de año), pusieron todo el esfuerzo del estado nacional y provincial para mantener detenido al principal contrincante Raul Tato Romero Feris, con la consigna “nunca más el PANU debe ser gobierno en Corrientes”.
Esa historia, repetida en muchas facetas, hoy se replica en la intencionalidad del gobierno de turno. Buscando un pseudo “acuerdo político”, se trata desde el colombismo de prolongar los mandatos para unificarlos con los nacionales. En verdad, busca colgarse de la supuesta buena perfomance del gobierno nacional en las elecciones legislativas del 2017, empujadas por la luna de miel que estiman tendrá la gestión de Mauricio Macri aún en ese momento.
La madre de todas las batallas estará allí en la agenda política oficialista, como lo fue cuando Mestre, Colombi y Aguad pergeñaban una prolongación para darse tiempo y consolidar así los negociados que estaban en marcha. Algo que lo lograron, con la continuidad de Colombi, ganando en segunda vuelta fraude electoral de por medio, aún cuando en primera vuelta el PaNu con su candidato a gobernador en la cárcel, les ganara abrumadoramente, pero no alcanzando el límite del mínimo electoral.
Una unificación de mandatos no tiene en este caso otra finalidad que una prolongación de los mismos. Un cambio de autoridades nacionales a destiempo de las provinciales o viceversa, no afecta para nada una gestión que debería ser autónoma. Al contrario, si se quiere refuerza el federalismo, pone énfasis en la propia autonomía e identidad política, y substrae a la provincia de los avatares nacionales. Una unificación pondría en una misma sintonía electoral con la Nación, favoreciendo así el unitarismo partidario, haciendo desaparecer los matices locales de los partidos provinciales.
Pero lo que quizás más salta a la vista es que de esta manera se perpetuaría un mismo régimen llevándolo a 20 años sin alternancia.
Mucho tiempo, si se considera que en casi dos décadas transcurridas, Corrientes sigue siendo la de los veinte años atrás, con los mismos vicios y las mismas carencias de entonces.
Evidentemente, para Ricardo Colombi, “veinte años no es nada”.
Domingo, 6 de marzo de 2016
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