POR GRUPO CRÓNICA
¿Alguien por favor quiere pensar en el pueblo?
La situación económica de los argentinos atraviesa una etapa de dificultades como consecuencia, en gran medida, de las disposiciones instrumentadas por el nuevo gobierno, y en otros casos, y del arrastre de la falta de adecuación de precios en algunos sectores.
Por Esteban Godoy
Lo cierto es que desde el 11 de diciembre, y más allá del aumento de los costos y valores de muchos bienes y servicios, la sociedad palpa que las expectativas empeoraron sobremanera. Incertidumbre y pronósticos agoreros son las palabras y sensaciones más comunes por estos días en nuestro país.
La gente tiene sobrados motivos para preocuparse. A la devaluación del 42% “de un saque”, se sumaron los aumentos en el cable y los celulares, los 30.000 despidos, entre administración pública y privados, y las subas hasta en el programa de Precios Cuidados que, para colmo de males, presenta 200 productos menos que en el año pasado y no incluye frutas ni verduras, alimentos básicos en cualquier canasta familiar.
A este combo explosivo que amenaza con detonar los bolsillos de los argentinos, pronto se incorporarán los anunciados fortísimos incrementos en la luz y el gas, que repercutirán pesadamente en las clases medias y medias bajas.
Todo esto se verá reflejado en más inflación, al punto que anteayer el propio ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, reconoció que el gobierno estima que el índice estará en el orden del 25%.
La situación es por demás delicada, pero como siempre ocurre en economía, cuando las expectativas son malas, la profecía se autocumple.
Y en forma lamentable, esto es lo que pareciera estar sucediendo en la Argentina, a escasos 32 días de haber asumido el nuevo presidente de la Nación.
No hay mesa familiar, de café, restaurante o cualquier bar, en la que no se hable de este tema. Es el prioritario para la ciudadanía. Y de manera invariable, en cada conversación, la tónica es la misma: este 2016 no empezó bien y todo indica que será aún más difícil en materia económica. El pueblo necesita y espera señales positivas.
Viernes, 15 de enero de 2016
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