EL FUTURO DE LA ARGENTINA
Por Carlos Gómez Muñoz: Nuestro país nos reclama una decisión
La historia nacional es pródiga en ejemplos de momentos comprometidos en que el país debió optar por un rumbo ante la encrucijada que le presentaba el devenir de los tiempos. Para no volvernos tan atrás en la mirada retrospectiva, desde la recuperación de la Democracia, así con mayúscula, hasta el presente tenemos un claro muestreo. El retiro anticipado de Alfonsín, las condiciones políticas que forzaron la renuncia de Menem al ballotaje y que decir del helicóptero llevándose a De la Rúa de la Casa de Gobierno.
Y el pueblo a través del mandato soberano de las urnas eligió por tres períodos consecutivos, y la última oportunidad de recambio por el 54% de los votos, el actual modelo. Vigente hasta el 12 de diciembre próximo. Estamos en vísperas de renovarlo o de optar por el proyecto antagónico. Y el término no es antojadizo. Si se deja de lado la reafirmación de derechos y las conquistas sociales a favor de las grandes mayorías nacionales y se elige volcar la economía en dirección de los poderes concentrados y sus mandantes de las multinacionales, SE ESTARÍA DANDO UN VUELCO IRREVERSIBLE DE LA HISTORIA. Melconián, Prat Gay, Stuzzeneger y otros son muy claros y terminantes cuando nos anticipan devaluación, dólar e importaciones liberados, no aumento de salarios y jubilaciones, no paritarias, no educación pública, privatización de la energía (YPF), del transporte aéreo, etc. Eliminación de precios cuidados reconocidos por organismos de la UN como un gran logro argentino. Y lo dicen muy sueltos de cuerpo sin mencionar las consecuencias de desguace del estado, corridas bancarias, pérdida de fábricas, empresas, fuentes de trabajo, empleo, vuelta al endeudamiento exterior y pérdida de la producción y del consumo interno. El neoliberalismo en su más cruda esencia con el mercado y el lucro desmedido de unos pocos en detrimento de los demás. Y la amenaza de crisis con saqueos, incendios, represión y muertos como ya sufrimos al iniciarse este siglo. Y ante este panorama desolador se alza la impostura, la más descarada impostura. Macri pregonando esperanzas, sueños detrás de un supuesto cambio que nadie sabe de que se trata porque no hay argumentos ni propuestas que avalen los anuncios y los globitos tirados al aire. Y con los anuncios de recortes, de apertura de multinacionales voraces de capitales y recursos genuinos del país y su secuela de devastación simultáneamente pregona con total desfachatez que nadie quedará sin trabajo, que no se anularán planes sociales y todos seremos felices. La impostura total. O circo, como quiera llamarse. Montado ya desde la noche del 25 de octubre cuando comenzaron a conocerse los resultados de la elección. Con un aire triunfalista de bailecitos y mimitos recíprocos que se replicaron acá en Corrientes cuando sus aliados conservadores salieron desde la más alta investidura provincial a proclamar triunfo. Lo tragicómico fue que en Corrientes el triunfo del FPV fue apabullante, tanto en capital como en el interior. Los goyanos lo sabemos muy bien. Pero la simulación sigue a través del montaje de una pretendida ola triunfalista sin sustento y a todas luces carente de verdad. Tan falsa la situación que se utiliza uno de los temas emblemáticos del Padre Julián Zini para impulsar la falsedad y hacerla aparecer como verdad. El Padre Julián, sacerdote diocesano, que fue Canciller Cultural de la Diócesis de Goya, se caracterizó por luchar junto a los Sacerdotes del Tercer Mundo por la dignificación de los correntinos contras las oligarquías vernáculas y fiel a las líneas pastorales del Obispo Alberto Devoto que fue muy rotundo y explícito en su Juramento de Pobreza y Opción por los Pobres. El spot de Macri ofende a los correntinos porque cuando Julián llama a juntarse y arremangarse lo hace en favor de los más necesitados y nos urge, “Neique chamigo” y tomemos conciencia de ello, con compromiso cristiano y eso no puede estar alineado con el neoliberalismo indiferente al mandato del amor al hermano y la solidaridad. Pero no lo culpemos tanto a Macri, un porteño imbuído de la convicción de que el país es Buenos Aires e ignorante de la idiosincracia y dignidad de los correntinos. Y aunque mienta, también desconoce la realidad y necesidades de nuestra provincia. El autor de la felonía seguramente es alguien que reniega de su identidad provinciana como renegó de su filosofía y doctrina política legadas por su íconos partidarios. Hoy no basta con citar frases sobre democracia e institucionalidad. Es bueno, pero no suficiente. Lo hace Macri y batió el record de vetos a leyes votadas por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires. Otros poderes del Estado también son ignorados por estos paladines de la libertad de allá y de acá. Estoy de acuerdo con Alejandro Dolina. El 22 la elección es fácil. O a favor de nosotros, pueblo, y el país o en contra. No hay opción. Scioli Presidente y Argentina marcha adelante. O Macri y volvemos al pasado que, ironizando y no tanto, puede volver hasta Fernando VII. Con la encomienda, la mita, el yaconazgo, la esclavitud en sus formas actuales. No trabajo, no fábricas no sueldos, no educación, no salud, no consumo interno, no jubilación, no vacaciones, no auto, no vivienda, y sí dependencia absoluta de los poderes concentrados etc. etc. Perón trajo la justicia social, Alfonsín nos dio ejemplo de lucha contra las corporaciones hegemónicas. Kirchner y Cristina, crecimiento, autodeterminación e independencia de los poderes económicos extra nacionales. Piense, ¿¿¿que nos traería Macri??? Piénselo y decida. La opción es clara.
Martes, 10 de noviembre de 2015
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