FIESTA DEL PILAR
Honraron a la virgen del pilar en Curuzú Cuatiá
El vicario general de la Diócesis de Goya, monseñor Luis María Adis, encabezó la tradicional procesión de la Virgen del Pilar, patrona de la ciudad de Curuzú Cuatiá. Una gran cantidad de feligreses con cánticos y oraciones acompañaron la imágen de la Virgen que recorrió las calles aledañas a la Plaza Belgrano y participaron luego de la Misa frente a la parroquia en un escenario construido para la celebración central.
La imagen de Nuestra Señora del Pilar en su peregrinar se detuvo frente a la Unidad Regional III de la Policía de Corrientes, y allí se dió un mensaje esperanzador para las personas que están privadas de su libertad. Una vez entrada la noche, y finalizada la procesión dio comienzo la Santa Misa, que fue presidida por el Vicario General de la Diócesis de Goya, monseñor Luis María Adis, y concelebrada por el párroco Norberto Damelio, quien estuvo acompañado por los sacerdotes Luis Alberto Adis, Oreste Barra SDB, Sergio Gon SDB, Mario Adamo SDB, entre otros.
En la homilía el Vicario General, que estuvo en representación del Obispo Adolfo Canecín, expresó que “al contemplar a la Virgen del Pilar, nos remontamos al apóstol Santiago, que fue un gran evangelizador de la Iglesia, a quien se le apareció la Vírgen María sobre un pilar” al tiempo que destacó la “hermosa advocación de Nuestra Señora del Pilar”.
Luego dijo que “como pueblo, cuantas necesidades tenemos muchos de nosotros de tener una columna o pilar que nos sostenga, un pilar que nos fortalezca, nos anime, nos llene de alegría y de mucha fe, pero fundamentalmente –dijo- un pilar que nos lleve a la piedra fundamental que es Jesús”.
“Los cristianos tenemos a la Virgen María como pilar paara nuestras vidas" por eso, “manifestamos públicamente la admiración hacia la Virgen María y mientras caminábamos sentíamos que Ella está con nosotros; que sin la Virgen y los apóstoles no existiría la Iglesia ni las comunidades cristianas” dijo monseñor Adis.
En otra parte de la homilía haciendo referencia a los textos bíblicos dijo que “María estaba siempre en oración y es Ella la que siempre nos va a invitar a la oración para esperar al Espíritu, que es el mismo Espíritu que impulsó a Ella a ser la Madre del Señor Jesús, es ese Espíritu, el que nos va a impulsar también a nosotros a misionar y a llegar hasta el más alejado”. “Es el Espíritu, el que nos va a impulsar como a María a estar junto a la Cruz del Señor” remarcó.
Expresó luego que “el Espíritu nos tiene que impulsar también a nosotros, como pueblo de Curuzú Cuatiá a tener la mirada de la Virgen María”.
Al reflexionar el Evangelio que presentaba las Bodas de Caná, el Vicario General dijo que “allí descubrimos que la Virgen estaba atenta, que Ella compartía la fiesta, pero estaba siempre preocupada por lo que hacía falta” e instó a los feligreses a “hacer lo que hizo María, es decir, estar siempre atentos a las necesidades, para saber que es lo que hace falta, para llevar a este pueblo a Cristo y entonces junto a Ella podamos hacer todo lo que El nos diga”.
“¿No les parece que nos hace falta el vino de la fiesta para poder renovar nuestras vidas?” preguntó, y remarcó luego que “en estos tiempos nos está faltando a cada uno de nosotros el vino de la verdad, ante tantas mentiras, nos está faltando el vino de la paz ante tanta desarmonías con nosotros mismos, con los demás, con la sociedad y con el mundo. Nos está faltando el vino del amor, para que entre nosotros nos aceptemos como hermanos y nos defendamos mutuamente, aunque pensemos distinto” expresó.
Con énfasis el sacerdote dijo “debemos sentir que pertenecemos a este Pueblo santo de Dios, que en torno a María del Pilar, queremos transformar con Cristo y en Cristo el mundo en que vivimos”.
Recordó que el Papa Francisco “nos llama a ser una Iglesia en salida, con todos los riesgos que ello implica, con todos los desafíos que nos presenta la realidad; pero salgamos con la alegría del Evangelio de Jesucristo, que puede hacer que nosotros comprendamos la transformación del agua en vino, que nosotros hagamos el gran milagro ante tantos hermanos desprotegidos, hambrientos, desnudos, que esperan de nosotros, de tantos niños que no tienen familias, que viven solos, sin amor y sin esperanzas, tantos hermanos que viven en la injusticia, como esos hermanos que cayeron en las drogas y en el vicio del alcohol, de tantos hermanos víctimas de la trata de personas”.
“Es necesario no hablar sino hacer, como hizo la Virgen María, pero para eso tenemos que tener los ojos de la Virgen, mirar y hacer, no criticar sino hacer” dijo monseñor Adis.
Concluyó diciendo “Dios quiera que María sea nuestra gran columna o pilar para poder transformar esta realidad”.-
La celebración finalizó con una recorrida de la Virgen del Pilar entre las personas que estaban frente al Templo y luego ingresó a éste, donde muchos fieles se acercaron para tocar a la imágen. Tuvo una participación especial la banda militar Fuerte "Sancti Spíritu", también efectivos de la Policía de Corrientes y personal de Tránsito Municipal .-
Miércoles, 14 de octubre de 2015
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