 GOYA SE PRONUNCIO CONTRA EL ABORTO
Comunidades de Goya marcharon por la vida
El sábado, como en las otras ciudades, en Goya se llevó a cabo la marcha por la vida, con motivo de haberse celebrado el Día del Niño por Nacer. En nuestra ciudad, el lema fue "Vayan y comuniquen mi vida", en adhesión al año jubilar diocesano.
La partida de la movilización fue desde la ermita "Virgen Reina de la Paz", lugar donde el presbítero, La Cruz Federico Jara, impartió la bendición, a quienes iban caminando.
La marcha continuó hasta la capilla San Cayetano, luego prosiguió hasta la capilla Jesús de la Buena Esperanza, y finalmente culminó en la parroquia San José Obrero, donde el presbítero Diego Villalba presidió la Eucaristía.
La movilización estuvo organizada por la Renovación Carismática Católica y el Movimiento Mariano "María Reina de la Paz" y contó con la participación de fieles de diversas comunidades quienes portaban carteles y pancartas con consignas a favor de la vida y en contra del aborto.
Carta del Obispo
En ese sentido cabe señalar que a finales del año pasado el obispo de Goya, monseñor Ricardo Oscar Faifer escribió una carta pastoral, destacando el valor de la vida humana.
Remarcando entre otros conceptos "¡Cuánto vale la vida humana porque Dios la hace suya en la persona de Jesús.
Nos maravilla que Jesús haya querido recorrer todo el proceso natural de la vida humana desde la concepción, comenzando por un embrión pequeñísimo, en el útero de su madre. Allí crece y se forma su cuerpecito, allí desarrolla sus sentidos, allí se nutre y madura para nacer...y el vientre de María fue alimento, amor, y ternura".
En otro párrafo el Obispo señaló que "como creyente en Jesucristo, valoramos la vida humana porque El mismo la valoró al hacerse hombre. La encarnación nos revela con intensa luz y de modo sorprendente que toda vida humana tiene una dignidad altísima, incomparable. Como seres humanos valoramos la vida por argumentos que surgen de un recto razonamiento y de la misma ciencia humana".
En otra parte dijo que "los descubrimientos revolucionarios de las ciencias biológicas, como es el ADN, y el genoma humano dejan en evidencia que desde el momento de la concepción hay allí una vida humana, nueva, un nuevo ser. Esta verdad científica debe ser necesariamente aceptada en un debate honesto y sereno sobre la despenalización del aborto. Porque si hay una nueva vida desde la concepción, como lo prueba la ciencia, entonces eliminar un embrión, sea cual fuere su semana de gestación, siempre será eliminar otro ser humano, que inocente e indefenso, sin pronunciar palabra pero sí con su sola existencia nos suplica diciendo: “¡Quiero vivir!”
Faifer en su carta hizo referencia que "en nuestra zona del campo, por desgracia también después del nacimiento la vida de los niños sigue estando expuesta al abandono, al hambre, la miseria, la enfermedad, a los abusos, a la violencia, a la explotación; el trabajo infantil en los tendaleros, realizado en condiciones absolutamente dañosas para la salud".
Finalmente recordó que la conferencia episcopal argentina ha propuesta el 2011 como el año de la vida en que "se nos convoca a priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones poniendo especial atención a los niños por nacer, como nuestros hermanos que crecen en la pobreza y la marginalidad. Nuestro proyecto de país debe prevalecer el derecho a la vida, desde la concepción, protegiendo la vida de la madre embarazada y favoreciendo el vinculo madre - hijo".
"Tenemos esperanza de que se encontraran caminos para cuidar la vida de la madre y del hijo por nacer y así salvar a los dos".
Lunes, 28 de marzo de 2011
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