LA TIMBA
Dinero sucio: la parte oculta detrás del negocio de los casinos
Cómo actúan los prestamistas que operan en los casinos. A quiénes le dan dinero y cómo lo cobran. El vínculo que tienen con las salas de juego. Los empresarios que acuden al mercado negro del dinero para apuestas y los que buscan financiar el vicio por el juego.
A los tipos les gusta ostentar. Ropa extravagante, anillos de oro con piedras preciosas, cadenas y pulseras. Y la verdad es que, a pesar de mostrar tanto, las chances de ser víctimas de un asalto son muy pocas. Si lucen así, es porque saben que nadie en su sano juicio –ni bajo efectos alucinógenos- probaría suerte con ellos. Inspiran un nivel de respeto que se parece mucho al temor. Son especialistas a la hora de moverse en ambientes oscuros, más allá de las luces de colores que los rodean. Son conocedores de la ilegalidad; de trampas y tramposos. Y ese es su juego. Prestan plata, cobran el interés por adelantado y, casi siempre, salen ganando.
Los prestamistas son personajes que tienen asiento en todos los casinos que operan en la provincia. Mueven gran parte del dinero que se pone en juego cada noche. Cada sala tiene el suyo. Adentro o afuera. Pero siempre están. Pululando por las mesas, tomando algo en los bares o estacionados en sus autos de lujo. Son parte de la industria de la timba. La parte que todos conocen y nadie quiere ver.
“Hay casos donde los tipos se pasean por la mesa y van prestando plata en el lugar. Los gerentes saben que esto ocurre y lo permiten. Mi sospecha es que en esos casos, el dinero que se presta es dinero en negro del mismo casino. La hacen recircular de esa manera”, explica.
Quién es quién En el mundo de los prestamistas hay dos grupos demarcados. Una parte busca tentar al jugador marginal, al que va a buscar la buena fortuna a las máquinas tragamonedas y que está dispuesto a dar cheques, pagarés, autos y escrituras a cambio de pequeños importes diarios que permitan mantener su vicio.
“Trabajar con esa gente no sirve. No se le puede prestar cuatro mil pesos a una persona que tiene un sueldo de tres mil por mes. Es posible que se logre cobrar lo que uno presta, pero casi seguro que se gana un problema. Por eso, insisto, en esos casos, los directivos de los casinos también están pegados en el negocio”, argumenta el prestamista invitado.
Una vez que el dinero fue prestado, se cobrará en cuestión de días. Dos o tres, no más. Todo, bajo una única condición: únicamente efectivo. “Nada de cheques ni de esas cosas. Ya tuve malas experiencias, porque cuando uno entra a un banco, ya empiezan a seguir todos los movimientos de la plata. Pero esto lo puedo decir después estar muchos años haciendo lo mismo”.
¿Dónde está la ganancia? Antes de prestar el dinero, se asegura el diez por ciento. Le piden mil, entrega novecientos. Si la devolución es apenas unos días después, las utilidades son exponenciales. Y sí, a eso se lo suele llama usura.
Por Jorge Hirschbrand http://www.mdzol.com/mdz/nota/240589-dinero-en-negro-la-parte-oculta-del-negocio-de-los-casinos/
Martes, 12 de octubre de 2010
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