 ESCANDALO MILLONARIO
El Dr. Dario Zapata denuncia privatización en el Hospital de Goya
El Servicio de Hemodiálisis del HOSPITAL ZONAL GOYA "PROF. DR. CAMILO MUNIAGURRIA", fue privatizado, otorgándose su explotación a una sociedad comercial llamada Kidney SRL. A coninuacion mas detalles deun negocio millonario del estado provincial mediante la salud de los Goyanos.
El proceso administrativo seguido por el ejecutivo provincial para la privatización, generó estupor en los diferentes espacios municipales de acción y trabajo de los líderes sociales y políticos de nuestra ciudad, dado que se trató de un llamado a licitación que aparentó cubrir la forma administrativa, pero que tuvo especial cuidado que ese llamado no estuviera al alcance de quienes; hasta ahora hemos puesto nuestro conocimiento, esfuerzo, responsabilidad, probidad y fundamentalmente nuestro espíritu de servicio ciudadano para con nuestros vecinos de la ciudad con quienes compartimos habitualmente nuestra vida diaria, en un marco de armonía y respeto. Ante nuestro desconocimiento y ¨en nuestras narices¨ Kidney SRL se hizo dueño de la explotación del servicio, percibiendo por el potencial tratamiento de los pacientes cubiertos por el estado provincial e inicialmente una suma superior a los dos millones de pesos, según puede constatarse en el expediente del Ministerio de Salud Publica de la Provincia, No. 301 1493 2012. Considerando que tenemos un legítimo derecho a haber participado en ese llamado, ponemos en conocimiento de nuestros conciudadanos, lo que constituye nuestro aporte y orgullo a nuestra querida ciudad y sus gentes. El Servicio se creó hace ya 15 años, en agosto de 1998 como consecuencia de una necesidad concreta para nuestra ciudad, expuesta reiteradamente por el conjunto de Centros Vecinales ante el Ministerio de Salud Provincial. Allí comenzó mi involucramiento y apoyo a esa legítima petición, originada por pacientes goyanos, cuya enfermedad renal crónica los obligaba; para seguir viviendo y no morir prematuramente, a recibir tratamiento de hemodiálisis en el Hospital Escuela de Corrientes y para lo cual; debían agregar a la ya desafortunada circunstancia de su enfermedad y tratamiento de por vida, un viaje de ida y de vuelta desde Goya a Corrientes, tres veces por semana. Concretado ese sueño, que era el de todos, fui honrado con la Dirección Técnica Profesional del Servicio, acreditando para ello con mis antecedentes formativos y de servicio en la especialidad, cuyo reconocimiento en el ámbito nacional me ha llevado a ejercer la Presidencia de la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina en el período 2011 – 2013. He ejercido ininterrumpidamente la Dirección del Servicio, que funcionó ininterrumpidamente hasta hoy, a pesar del abandono en que sumieron a los enfermos que necesitaban que su tratamiento pudiera llevarse a cabo para evitar su muerte, tanto la dirección de hospital como quien debía velar por la accesibilidad y cobertura adecuada de dichos pacientes, o sea el Ministerio de Salud de la Provincia de Corrientes. Los pacientes no se dieron cuenta de este abandono, porque mi responsabilidad y amor a mi trabajo y mi actitud de servicio a la comunidad, me impulsaron a ser consecuente con ese compromiso, donando en forma permanente cantidades importantes de insumos imprescindibles, que siendo responsabilidad de las autoridades sanitarias proveerlos ante un tratamiento crónico de por vida que no puede ser suspendido ni postergado. El detalle de tales donaciones, responsablemente documentadas y en conocimiento del personal afectado al servicio consistió habitualmente en insumos cuya falta imposibilitaba conectar a los pacientes al riñón artificial. No solo el deterioro y abandono era evidente en las cuestiones operativas del Servicio, sino que se hizo necesario contar con riñones artificiales adecuados y suficientes, cuyo elevado costo no fue absorbido por los responsables de salud. En ese mismo instante, en agosto de 2011, luego de 13 años de trabajo continuado al frente del Servicio, tomé la decisión personal de instalar dentro del mismo, dos riñones artificiales de mi propiedad para garantizar la continuidad del tratamiento de nuestros pacientes, testigos presenciales y participes de la situación de abandono ya mencionada. Desde los comienzos y hasta la fecha se trataron 52 pacientes con fallo renal agudo y 117 pacientes con fallo renal crónico, realizándose en estos casi 15 años la totalidad de 16.974 sesiones de hemodiálisis, subsidiadas por mis aportes y con un gasto mínimo para lo que habitualmente significa esa práctica en los hospitales públicos. En este momento de la lectura, el ciudadano común se estará preguntando: ¿Cuál es el motivo de la privatización?, que es la misma que yo me hecho ante este llamado y las arbitrarias formas en que fue realizado. La primera pregunta justificadora de privatizar un Servicio Público, podría ser: ¿Se esta brindando una mala calidad de tratamiento? La respuesta la dan diariamente los propios pacientes. Sobre 16.974 sesiones de hemodiálisis realizadas, jamás hubo una queja. No solo no la hubo, sino por el contrario existen infinidad de reconocimientos hacia nuestra tarea asistencial. La segunda pregunta posible, podría resumirse de esta forma: ¿El Ministerio de Salud Provincial, optimizará recursos tercerizando (privatizando) las prácticas que le corresponde realizar como responsable de la salud de la población correntina? También la respuesta es clara. Por los cuidados y el aporte personal que hemos hecho en estos 15 años se han reducido enormemente los costos. ¿Habrá alguna otra pregunta que formular, para dar justificación a este acto administrativo tan poco trasparente? Lo dejo al buen criterio de la sociedad de Goya. Mi experiencia, los años de servicio y el conocimiento de la problemática de salud de la provincia y de la ciudad, me permiten manifestar que esta privatización se realizó de una manera tan poco clara y trasparente, que deja muchas dudas acerca del procedimiento y sus fines. No se hizo ningún estudio de costos que justifique su aplicación. ¿No hubiera sido lógico que a quien ejerció durante 15 años la Dirección del Servicio, de una manera eficiente y proba, fuera consultado o impuesto de esta intención privatizadora del mismo? ¿Conocen las autoridades intervinientes la palabra Respeto? ¿Saben lo que significa la dignidad de ejercer durante 15 años la máxima responsabilidad de un servicio asistencial, de pacientes crónicos, cuya única ligazón con la vida es el tratamiento de diálisis brindándoles todo aquello que era obligación del estado provincial proveerles, ya sea en insumos o equipamiento médico de alta complejidad? Con mi hermano Héctor Zapata y todo el personal del Servicio durante todos estos años hemos disfrutado dando más de lo que era nuestra obligación, aportando bienes materiales desde el amor y el compromiso con la vida, para garantizar nada menos que la vida, de una manera digna, brindando los tratamientos necesarios y la contención adecuada a pacientes que tan solo llegan a nosotros con su enfermedad y su esperanza. Estos actos de gobierno y estas formas, nos llenan de indignación, pero en el fondo sentimos un profundo dolor al ver que quienes circunstancialmente detentan el poder, son capaces de realizar este tipo de maniobras cuyo fin último se encuentra muy alejado de la consideración responsable que deben tener hacia sus semejantes, ya sea ante los pacientes que están bajo tratamiento y que lo estuvieron, la sociedad de Goya, como usuaria habitual de nuestros servicios y también de quien firma esta nota y sus compañeros de trabajo que nos sentimos despojándonos de nuestra dignidad y de nuestros derechos adquiridos en muchos años de brindarnos orgullosamente a una tarea tan ligada a los más necesitados.
Sábado, 8 de junio de 2013
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