 CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL
El Obispo agradeció la fidelidad en el Ministerio Sacerdotal
La Iglesia Catedral "Nuestra Señora del Rosario" de Goya estuvo colmada de feligreses el Jueves a la noche, en la misa concelebrada que presidió el Obispo, monseñor Ricardo Oscar Faifer, en la clausura del Año Sacerdotal.
Previamente a las 9 de la mañana, los clérigos se reunieron en la Parroquia "La Rotonda", y participaron de una jornada de espiritualidad que predicó el Padre Carlos María Domínguez, que es Vicario Provincial de los Agustinos Recoletos en Argentina, quien disertó sobre "Espiritualidad Sacerdotal. Vida del Cardenal Pironio". Alrededor de 30 sacerdotes del clero diocesano y religioso, participaron de la celebración eucarística que se inició a las 19 en el templo catedralicio y que estuvo especialmente preparada por los colegios católicos de esta ciudad. HOMILIA DE FAIFER En su homilía, el Obispo de Goya, monseñor Ricardo Oscar Faifer, destacó al Santo Cura de Ars que "consiguió en su tiempo cambiar el corazón y la vida de muchas personas, porque fue capáz de hacerle sentir el amor misericordioso de Dios". "Urge tambien en nuestro tiempo un anuncio y un testimonio similar de la verdad en el amor" dijo. En otra parte de la homilía dijo el Obispo de Goya que "nuestro buen pastor no ha querido pastorear solo, sino ha querido compartir y guiar a su pueblo mediante el Ministerio de Sacerdotes". Asimismo hizo referencia al año sacerdotal que ha sido "una ocasión providencial para redescubrir la belleza y la importancia del Sacerdocio. Y de cada sacerdote, sensibilizando a todo el pueblo tambien. Ha sido una propuesta de gracia para favorecer la tensión de los sacerdotes hacia la perfección espiritual, de la cual depende sobre todo la eficacia del ministerio". A LOS SACERDOTES Dirigiendosé a los sacerdotes dijo "hoy como Obíspo, delante de ustedes, hago propia las expresiones del Episcopado Argentíno. Quiero agradecerle su fidelidad ministerial, animarlos, e invitarlos a renovar la alegría de la fe, la firmeza de la esperanza y el gozo del ministerio recibido". Tambien expresó que "comprendemos y compartimos las dificultades y exigencias del tiempo que vivimos". Señaló que "sufrimos el sentimiento de impotencia ante tantas situaciones que nos desbordan, la profunda crisis que estamos viviendo, potencia los cuestionamientos morales. Nos duelen y nos lastiman las incoherencias en las que tantas veces incurrimos". Por otra parte, expresó "como Obíspo, quiero darles gracias y deseo sientan mi cercanía". En otra parte dijo "especialmente quienes atraviesan momentos de tribulación o viven su ministerio en situaciones de particular exigencia". "El sacerdocio es misterio de amor recibido y entregado -dijo-, actualizado cada día en la celebración eucarística y en el don generoso de la propia vida. Finalmente encomendó la "Vida y el Ministerio de cada sacerdote a la ternura maternal de la Vírgen de Itatí" y al final de todo, monseñor Faifer dijo que "los abrazo con gratitud y afecto a todos los sacerdotes". SACERDOTES Concelebraron los sacerdotes: Adolfo Gutierrez, Jorge Torres, Alberto Altamirano, Mario Presentado, Ramón Espinoza, Lisandro Pittón, Luis Niella, Ariel Gimenez, Tomás von Schulz, Antonio Malarzuck, Aldo López, Luis Aguirre, Renato Pérez, Francisco Arce, Juan Ramón Lezcano, Luis ALberto Adis, Víctor Arroyo, Federico Jara, Norberto Damelio, Ruben Cattay, Jimmi Jaramillo Isaza, Rodolfo Barboza, Domíngo Pacheco, Bernardo Gutierrez, Carlos María Dominguez y Aldo Muschetto. Tambien los diáconos José Ortíz, Diego Villalba y Enrique Medina (Congregación de Santísimo Redentor).-
Viernes, 11 de junio de 2010
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